ME DIRIJO A VOSOTROS
Del amor infinito y todopoderoso del Padre han surgido todas Sus criaturas, y eso amor infinito y todopoderoso del Padre las lleva a lo largo de las eternidades y, sin lugar a dudas las lleva de nuevo hacia Él … Sin embargo, no regresan como lo que eran al principio, como “Sus criaturas”, sino como sus “hijos”.
Desde el principio, Él solo ha tenido un objetivo. Crear y obrar con niños semejantes a Él en el reino espiritual. Y este objetivo Le impulsó a plasmar seres partiendo de Sí Mismo en toda libertad, en luz y poder, quienes ahora por sí mismos pueden completaron la obra: convertirse en hijos ellos mismos, quienes de esta manera, llevaron a cabo la obra de transformación en el libre albedrío y así otorgaron una felicidad infinita al Padre y a sí mismos. Este es un proceso que puede durar por toda la eternidad, pero que un día llegará a su fin. Y vosotros, los humanos, que habitáis en la Tierra, sois parte de este proceso. Ya habéis recorrido un camino interminable y podéis lograr, en el poco tiempo de vida que aún os queda en la Tierra, completar la obra y el regreso al Padre, algo que Él anhela tanto, pues Su amor por vosotros es inconmensurable.
Y Su amor lleva a todo ser humano, Su amor busca a atraer a todo ser humano hacia Sí Mismo, y eso solo requiere la entrega voluntaria del ser humano a Él, y la obra se ha cumplido … Porque el regreso de la criatura como “hijo al Padre” ahora consiste únicamente en que el hijo reconozca plena y completamente al Padre, anhelando el amor del Padre, sometiendo su voluntad enteramente a la voluntad divina … extendiendo sus brazos al Padre y dejándose abrazar por Él … Y entonces ya no habrá eternamente ninguna recaída en las profundidades que la criatura primero tuvo que superar para llegar a ser un “hijo de Dios”.
El amor infinito de Dios verdaderamente ha creado todas las posibilidades para que la criatura pueda realizar la transformación en niño, pero Su gran amor también respeta el libre albedrío que es parte de cada ser que ha creado. Ningún ser está obligado a regresar si no se esfuerza por ello por sí mismo. Por ello, este libre albedrío a menudo retrasa el proceso, y pueden pasar eternidades antes de que el ser alcance su objetivo. Sin embargo, no es difícil, porque el Padre, en Su amor, derrama gracia sobre gracia, porque Su amor provee ayuda incesantemente, porque solo se necesita una cosa: que la voluntad humana se vuelva hacia Él y busque la comunión con Él.
Por lo tanto, todo el destino de la vida del ser humano está diseñado de tal manera que uno se ve impulsado a seguir el camino que lleva a Dios … está diseñado de tal manera que uno se ve estimulado a reflexionar, a reconocer un Poder superior en El que uno puede confiar y al que uno puede entregarse cuando corre el peligro de sucumbir al destino. Y si su voluntad es buena, entonces uno se entregará continuamente a este Poder … uno no reconocerá solo el Poder, sino también el Amor y la Sabiduría de este Poder, y uno querrá conectarse con Él porque siente en su interior que su propia vida también se originó en este Poder.
Cada ser humano puede encontrar a Dios en la vida terrenal porque el amor inconmensurable del Padre hace todo lo posible para que el ser humano logre su objetivo. Sin embargo, puesto que el regreso a Él debe ser un acto del libre albedrío, Dios no se revelará de tal manera que el ser humano emprenda el camino hacia Él bajo algún tipo de coacción. Pero tan pronto como el ser humano toma este camino, Él Se revela de diversas maneras, y estas revelaciones se vuelven cada vez más claras y reconocibles a medida que aumenta cuanto más seriamente es el esfuerzo del ser humano por su Dios y Creador, a Quien pronto también aprenderá a reconocer y amar como su Padre, y así se acerca cada vez más al objetivo: la unificación con Él, Que es el Amor Mismo y a Quien solo se puede llegar nuevamente solo a través del amor.
Dios es el Amor … y el Amor no permite que nada se pierda. Dios es la Sabiduría … y la Sabiduría conoce todos los caminos y medios que le devuelven lo que parece perdido … Y Dios es el Poder … Que constantemente crea seres en los que se lleva a cabo la obra de repatriación. Y Él nos perseguirá continuamente con Su amor a lo largo de nuestra existencia humana, y donde su rayo de amor encuentra corazones abiertos, allí el amor ha triunfado. Allí el poder del amor se manifestará, y allí, a través del amor, podrá tener lugar la completa fusión del Creador con su criatura … del Padre con Su hijo … y el hijo podrá experimentar felicidades ilimitadas, pues solo en y con el Padre solo puede ser eternamente bendecido …
Amén